martes, 11 de marzo de 2008

Contra Viento y Marea


Densas sombras cubrían el abismo sepulcral. El silencio se veía coartado por el sonido del viento y las olas. Nada se podía ver más alla de las narices, excepto pequeñas luciernagas reposando en el manto celestial.

En medio del aquel panorama una barca cargada de viejos pescadores navegaba en medio de la mar. Bastos hombres de mediana y grande estatura, con la piel tostada por el sol y el pelo chamuscado por la sal, reposaban tranquilamente de una noche de ardua jornada laboral.

De repente la barca comenzó a naufragar. Fuertes golpes empezaron a azotar la madera como quien toca una puerta avisando desesperado por el miedo. Vez tras vez estos pesacadores habían escuchado esta alarma la cual les indicaba que el reposo se agotaba.

Rapidamente todos empezaron a trabajar. Mientras unos se aferraban a los remos, otros corrían a izar las velas para contra restar las fuerzas del viento. Sin darse cuenta, en medio de la mar, una tormenta los abrazaba sin ninguna clemencia.



www.Tu.tv